Las cosmovisiones tradicionales ven el universo como creado por Dios y encuentran la verdad y el conocimiento en las tradiciones, convenciones y escrituras. Hacen hincapié en el grupo, la comunidad y la familia, así como en la necesidad de roles y reglas sociales, ley y orden. Las impulsan valores como la solidaridad, la seguridad, la disciplina, la conformidad, el servicio y la fe; y a menudo tienen un sentido de propósito o llamado superior. Ven a la naturaleza como un orden significativo, divinamente construido, que pueden usar pero que también deben cuidar. La gran fortaleza de esta cosmovisión es su compromiso con el grupo, su disciplina y orden, y sus valores sociales.